Solo eran las cuatros de la mañana y ya estaba despierto y con mucha hambre. Un poco más tarde Mari Carmen igual, y a las cinco de la mañana todos despiertos y comiendo plátanos. ¡Qué hambre!
Antes de la seis de la mañana, llama el capea y mi abuelo, ... y Alejandra llorando ¡Niña, que nos echan del hotel!
A las sietes todos duchados y esperando que la cafetería abriera para poder desayunar, y salir de turismo.
Fuimos en metro, la verdad es que está un poco estropeado y viejo, pero bien, sin problemas. No había mucha, sería porque era Domingo. El viaje en metro cuesta 1,10 pesos (0,21 €). Aunque saque algún bono el precio es el mismo.
Dimos una pequeña vuelta por la Casa Rosada
Echamos algunas fotitos, pero poquitas, tenemos tiempo y solo queríamos comprobar el terreno, además Alejandra estaba dormida. Ella sigue con su horario español.
Luego fuimos hacia la plaza Dorrego por la calle Defensa, esta toda llena de puestos, tipo mercadillo, pero todo muy turístico. Vimos pocas cosas baratas.
Lo que íbamos buscando era la Feria de San Telmo. Mercadillo de antigüedades muy famoso. Y muy turísticos se veían muchas gente con cámaras colgada . Antonio, ¡¡me acordé mucho de tí!!
Por primera vez vimos bailar tango en la calle.
Desde allí, fuimos hacia Puerto Madero, no quedaba muy lejos, unos 800m. Se nota que es la parte nueva de Buenos Aires. Muchos restaurantes, rascacielos, y muchisimas oficinas... Y mucha gente paseando, en bici, con perro ...
Íbamos buscando el restaurante Sigue la vaca, del que habíamos leído muchos comentarios por internet, y la verdad es que tenían razón.
Desde las doce de la mañana está lleno de gente de todos sitios, buscando carne. El restaurante es un bufet libre. Te sirves ensaladas o patatas, lo que quieras. Pide tu bebida y de lo que pidas, te traen una jarra, en nuestro caso fue una cerveza y coca cola, y trajeron una jarra de cada una. Luego te vas hacia la parrilla, donde está la carne a la brasa, y pides lo que quieras, toda la cantidad que quieras, y las veces que quieras. Qué pena que yo no tuviese, mucha hambre, aunque parezca mentira. Pero ya repetiremos. Al final te traen una carta de postres. De lujo.
Pepitoooooooo....
El precio es de 77 pesos por persona, unos 15 euros.
Para bajar la comida volvimos dando un paseo hasta el hotel.










Publicar un comentario