A las 14:30 han venido a recogernos (Patri Fitipaldi ) y (Rayos Uva Fran), que han llevado a mis padres en su corsita. Nosotros tres íbamos en el coche del calvi, con todas las maletas y el carrito.
Como hemos llegado a Santa Justa con tiempo suficiente hemos intentado adelantar la salida, pero no había plazas libres, así que hemos salido a la hora prevista las 16:15.
El viaje en ave, muy bien, sin problemas alguno. Toda puntualidad a las 18:45 estábamos en Madrid.
A la llegada a Atocha y después de recoger las maletas nos fuimos a tomar un taxi, y la verdad es que nos costó un poco encontrar uno que cupiesen todas las maletas.
De camino a Barajas un imbécil que iba haciendo zig-zag por la carretera y por poco no nos da. Le dio a otro vehículo que iba unos metros más adelante. Lo rozó y perdió el control momentáneamente, afortunadamente no les pasó nada a ninguno de los dos vehículos, pero por un momento pensábamos que íbamos a presenciar una tragedia. Lo más fuerte, es que él que lo provocó se dio el piro, como si no hubiese pasado nada. Menos mal que sólo fue un susto.
La factura del taxi entre suplemento de una cosa y suplemento de otra cosa, 29 €, un poco cara para 14 Km. qué hay de distancia desde Atocha a Barajas.
Hemos llegado a las 19:15 a la Terminal 1 de barajas. Y la cola para facturar ya era larga y eso que empezaron a las cinco de la tarde. Lo peor ha sido cuando hemos tenido que pasar por los controles de seguridad. Que si llevábamos dos maletas de mano, que si la mochila, que pase el carrito y la niña dormía, que saque el portátil, que lleváis agua y la tenéis que probar, que si las botas de mi mujer,… etc. Al final con tantos agobios, se me olvido quitarme el cinturón, y la maquina a pitar, así que cacheo al canto. Pero bueno que le vamos a hacer.
Y en el aeropuerto miramos como estaba el cambio de euros a pesos, y estaba a 4,90, decidimos no cambiar y hacerlo en Buenos Aires. A ver a como estaba.
Al as 21:30 embarcamos en ese peazo de nave, un Boeing 747-400(de verdad) tenía dos plantas. Y no sé, si es porque era tan grande, que ha sido el mejor despegue y mejor aterrizaje que hemos hecho hasta ahora.
El tiempo estimado de vuelo es de 11.20h pero mientras que sales y mientras que aparca el bicho este es un hora más. La distancia es de 10093 km.
Sobre las doce de la noche, comienzan las azafatas (cuarentonas por lo menos) a servir la cena. Cuando llegan a nuestro asiento nos preguntan, ¿Qué desean carne o pollo? Einhhhh? ¿carne o pollo? comimos pollo, por cierto estaba bueno. Ahora el arroz que lo acompañaba no había quien le diera bocado.
En esos momentos estábamos sobrevolando sobre las Islas Canarias a una velocidad de 844 Km/h y una altitud de 10100 metros y la temperatura exterior marcaba menos 46 grados. Estos datos los marcaban las pantallas del avión.
Y luego a dormir lo que pudimos, que no fue mucho, aunque las filas de asientos tenían una buena separación. Lo peor “el cante” a pie que tenían alguna gente, porque claro allí por comodidad empezaron a quitarse zapatos y no veas el aroma que nos rodeaba, jajajaja.
A las 5:30 (hora local) más o menos, llegamos al aeropuerto Ministro Pistarini. Y antes de recoger las maletas una nueva cola, esta vez era para sellar los pasaportes y entregar un papel obligatorio de extranjería que habíamos rellenados en el avión. Por fin recogemos las maletas y podemos salir del aeropuerto.





Publicar un comentario