El domingo por la mañana, empezó a caer agua por un tubo.
Teníamos apalabrado un remis, que nos llevaría a las cataratas del lado brasileño y nos esperaría para llevarnos de vuelta y pasar por el punto de los tres hitos.
Así que después de hacer un poquito de cola en la aduna, pues ya estábamos en Brasil.
Nos compramos unos impermeables, para que nos quitara algo de agua, por lo menos para proteger la mochila.
Una vez dentro del parque, nos llevan durante cinco minutos hasta el recorrido de las cataratas, que dura no más, de cuatros horas con tranquilidad.
Mañana os contaré la excursión de la Gran Aventura, ...







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